Desequilibrios habituales en la alimentación de la embarazada

La futura madre necesita alimentarse con todos los grupos de nutrientes de la pirámide, es por eso que frente a la noticia de estar gestando una nueva vida, cabe la posibilidad de revisar nuestras actitudes y hábitos alimenticios.

Generalmente siempre caemos en un desequilibrio calórico, ya que hay muchos alimentos que contienen enormes cantidades de calorías escondidas, y pensamos que al estar embrazada podemos darnos ciertos permisos, entre estos alimentos están las salsas no caseras, las patatas fritas, los snacks y las gaseosas que no poseen bajo contenido calórico.

Por eso debemos preguntarnos a menudo que sucede con toda esa comida que estamos ingiriendo, y si realmente le sirve para el crecimiento de nuestro pequeño bebé. El desequilibrio de macronutrientes es muy común durante el embarazo, y te darás cuenta cuando estés frente a un ataque de hambre y corras a la nevera, comiendo una rica ensalada, y luego tentándote del plato del guiso que sobró de anoche y la rica porción de tarta que te guardaste para cualquier momento, esta mezcla de alimentos solamente termina en un atracón de hidratos de carbono que no es correcta.

Al igual que el exceso de proteínas, que cuando nos sentamos en la mesa comenzamos picoteando un poquito de queso, otro de jamón, luego continuamos con la cena habitual, el bife, el pescado, la ensalada y lo concluimos con el postre.

Ante estas desvariaciones debemos ser conscientes y si notamos que estamos formando parte de ellas, es recomendable que consultes con un nutricionista para que te ayude a alimentarte correctamente, de ésta forma no te faltarán nutrientes a ti ni al pequeño que se está formando dentro de tu vientre.