Bebés, niños y sus emociones

Hay especialistas que sostienen que los niños no reconocen sus emociones hasta alrededor de los 3 o 4 años, y a esto se le llama empatía, pero hay otros que sostienen que esta es una verdad a medias.

Tal vez el niño no pueda identificar de forma correcta cuales son los sentimientos de las personas ajenas, ni aún siquiera los propios, pero los estados de ánimo que tienen las personas que lo rodean es muy seguro que influye sobre el suyo. En muchas ocasiones nos encontraremos con bebés muy tensos, tristes o irritables y no es más que un reflejo de lo que percibe en su propia casa, y de las actitudes que tienen para con él sus padres.

Estas situaciones suelen reflejar padres mal humorados, niñeras con problemas o de alguna abuela que amablemente se ofrece a cuidarlo pero que de seguro está cansada.

Se hace sumamente importante, cuidar nuestras emociones frente de nuestros hijos, sobre todo cuando somos los padres quienes más tiempo pasamos con él, ya que si nosotros estamos bien y felices, nuestros hijos se valdrán de esas situaciones para reflejar estados de ánimo positivos, agradables, y sus vidas serán plenas. Recordemos como hemos dicho en otra oportunidad, que los niños aprenden de nosotros y copian todas nuestras actitudes como métodos de aprendizaje.