La importancia de la higiene posterior al parto

Luego de que tenemos un bebé conviene tener ciertas precauciones a la hora de higienizarnos hasta que el cuerpo se recupere por completo de haber tenido un bebé.

Posterior al  parto o cesárea en el interior del útero queda una zona herida, en la superficie que deja la placenta al salir, y es la zona que demora aproximadamente unos 40 días en cicatrizar, lo que generalmente conocemos como puerperio, que es el sangrado posterior al nacimiento de nuestro bebé.

Los loquios (sangrado) van cambiando a lo largo de los días, al principio se componen por sangre muy roja y abundante, después aclaran el color a marrón violáceo y finalmente se ponen de color amarillento, por lo que es muy necesario higienizarse correctamente ya que a veces tienen un olor desagradable y puede empeorar si se infectan.

Si no higienizamos correctamente la zona, la herida de la placenta puede infectarse,  además no debemos olvidarnos que el útero y la vagina están abiertos mucho más de lo normal, lo que facilita que los gérmenes entren al interior del cuerpo. A esto no debemos olvidar sumarle las heridas externas, como en el caso de la episiotomía, o al cesárea las cuales también es muy importante tener cuidados higiénicos.

Si nos higienizamos con cuidado es muy raro que las heridas posteriores al embarazo se infecten.