Baño del recién nacido con cordón umbilical

La limpieza de tu recién nacido puede ser un asunto complicado si eres madre o padre por primera vez y no estás seguro de si lo que vas a hacer estará bien para ese delicado de ser que aún es muy pequeño. Existen varias opciones para darle un baño y una buena limpieza a tu bebé que varían desde los baños de esponja hasta aquellos en el lavamanos o en una pequeña bañera.

Durante la primera semana o un poco más, lo mejor es que hagas la limpieza de tu bebé con un baño con una esponja suave o con un paño muy delicado que no vaya a maltratar su piel y agua tibia. Esto lo puedes hacer hasta cuando el cordón umbilical se caiga y el área en la que se encuentra se sane adecuadamente. Puedes lavar sus manos y su rostro con frecuencia y limpiar sus genitales con mucho cuidado después de cada cambio de pañal.

Ya después de que el cordón umbilical se haya caído y su área de haya curado adecuadamente, puedes empezar a darle a tu recién nacido sus primeros baños y como es tan pequeño, lo mejor es que utilices un lugar igualmente pequeño y que lo mantenga a salvo como es el lavaplatos en la cocina, el lavamanos en el baño o una pequeña bañera.

Algunos padres quieren bañar a su recién nacido todos los días como ellos hacen, pero estando tan pequeño no es necesario que lo hagas, además porque no lo disfruta como cuando ya es un poco más grande y le gusta botar el agua, por lo que con una o un par de veces a la semana es más que suficiente, en especial si tienes un niño que aún no disfruta de los placeres de un buen baño.

Es normal que sientas un poco de temor y de miedo a la hora del baño porque un bebé tan pequeño y que se pone un poco resbaloso con el agua es muy delicado. Sin embargo, debes calmarte y asegurarte de mantenerlo bien agarrado y no habrá ningún problema. Algunos bebés disfrutan el baño más que otros y hasta lo encuentran calmante, pero si tu bebé llora mucho intenta mantenerlo corto y procura hacer que el ambiente esté tibio.

Foto: Gracias a mbaylor