¿Qué es la tortícolis congénita?

La tortícolis es una inclinación hacia alguno de los lados del cuello, que suele deberse por lo general a una contractura del esternocleidomastoideo, que es el músculo que permite que el niño pueda mover o girar e inclinar su cabeza.

Hay que tenerlo presente dado que es una enfermedad que puede adquirir el bebé si una lo acuesta siempre para el mismo lado o puede ser congénita, esto quiere decir que aparece desde su nacimiento. En muchas oportunidades, la mayoría de las veces este tipo de lesiones se produce en el bebé, durante el  embarazo y se debe a una mala posición del feto en el útero, o al momento de nacer, a causa de partos complicados.

Los especialistas una vez que la detectan pueden tratarla y por lo general se corrige antes del sexto u octavo mes, con sencillos ejercicios, que consisten en que se le haga girar la cabeza al bebé o al niño en sentido contrario de donde se encuentra la tortícolis.

Cabe destacar que este tipo de ejercitación debe ser realizada por un profesional traumatólogo infantil, que podrá ayudarnos y enseñarnos cuales son los pasos a seguir para poder recuperar prontamente a nuestro bebé.