Personalidad de un niño perfecto

Vamos a decir algo que no todos querrían leer, pero definitivamente, un niño que se porta bien es algo que los padres adoramos, ahora un niño perfecto, es muy raro. Esta búsqueda constante de un niño hacia la perfección y la aprobación puede estarnos diciendo a los padres que no es del todo feliz.

Si bien los niños no son todos iguales y algunos son más revoltosos que otros, todos poseen un grado de curiosidad y de inquietud característicos de esta etapa de crecimiento de su vida. y es más que saludable aunque los padres no queramos que hagan berrinches y se porten de vez en cuando no del todo bien.

Cuando un niño es perfecto y satisface todas las ordenes de sus padres, sin oponerse jamás, ni se ensucia, ni se mancha y come aunque no le guste lo que hay en su plato, va a dormir sin chistar, guarda sus juguetes etc. es un gran síntoma de alarma. Este pequeño podría sentirse cuestionado, a que si no realiza todo eso que le exigimos, nuestro amor dejará de ser completamente incondicional y renuncia a sí mismo y se somete a una rígida obediencia que le estamos obligando a responder.

Las normas de educación están perfectas y alguien debe imponerlas, pero jamás debemos olvidarnos que los niños son espontáneos, fluyen todo el tiempo, quieren descubrir cosas nuevas, jugar y realizar algunas travesuras… por lo tanto debemos educar en el amor sin anular su propia y verdadera personalidad, haciéndolo sentir completamente seguro, proporcionándole una educación donde pueda ver que se equivoco, que no hizo lo correcto pero que nosotros como padres estamos presente, lo seguimos amando y conteniendo a pesar de ese «pequeño» error.

Si nuestro hijo tiene este tipo de comportamiento perfecto, debemos llenarlo de cariños, besos, y un gran amor, demostrémosle, que no necesita hacer todas las cosas exactamente como le pedimos para ganarse nuestro amor y que a nosotros como padres lo que más nos importa es su verdadera felicidad.

Foto: Gracias a ktylerconk