Depresión durante el embarazo

Sufrir depresión en el embarazo

Muchas mujeres se cansan de estar embarazadas durante el tercer trimestre, y otras incluso antes, así que no hay nada de malo en sentirse así. Todo lo que es emocionante y nuevo durante las primeras semanas y meses de embarazo se puede volver tedioso en el sexto o séptimo mes.

Tratar la depresión en el embarazo

Y es que hay que ser sinceros, no hay nada particularmente emocionante en tener que bajar de la cama de lado, quejarse cada vez que te levantas o ir a orinar veinte veces al día. Claro, alguna vez te ofrecerán un asiento en el autobús, pero también afrontas otras delicias como las hemorroides y el reflujo, que es más que suficiente para quitarle la emoción hasta a la madre más ilusionada.

De cualquier manera, si esas molestias del embarazo se empiezan a sentir más como depresiones persistentes o ansiedades que afectan tu habilidad de funcionar, habla con tu doctor. Aunque los cambios de humor son comunes en el embarazo, en especial para las mujeres que ya sufrían del síndrome premenstrual, el sentirse aburrida crónicamente puede ser un síntoma de depresión.

La depresión postparto tiene más atención de la prensa, pero al menos el diez por ciento de las mujeres embarazadas tienen brotes de depresión durante el embarazo. La depresión sin tratar no es buena ni para tu salud ni para la de tu bebé, así que es importante tener un tratamiento. Afortunadamente, en la mayoría de los casos, la depresión relacionada con el embarazo puede ser tratada exitosamente con la ayuda de terapeutas y medicación antidepresiva en caso de ser necesaria.

Algunas mujeres sufren de depresiones a lo largo de su vida y los embarazos no son la excepción, siendo lo peor de la situación que tu bebé también se puede ver afectado por esta enfermedad. Es por esto que te debes asegurar de que esa condición sea uno de los primeros problemas que discutas con tu médico en el momento en el que quedas embarazada y si tienes depresión moderada probablemente empieces con una psicoterapia.

Si esta depresión evita que hagas todas las cosas que tienes que hacer durante tu día normal o si estás sufriendo mucho, te recomiendo que hables con tu doctor sobre las posibilidades de tomar medicinas contra esta condición. Los efectos negativos de estos medicamentos en los fetos no son de importancia y las complicaciones serias son raras, sin embargo debes discutir esto con tu médico.

La decisión de que empieces a tomar estos medicamentos los debes tomar junto a un experto dependiendo de tu historia clínica y de lo fuerte que sea tu depresión. Sin embargo, lo que tienes que hacer es ponerte como objetivo el controlar esa condición porque más que la medicina, es tu propia depresión la que puede afectar a tu bebé que aún no ha nacido.

Y la depresión que no es tratada también tiene varios riesgos que pueden continuar después de que tu bebé nace, haciendo que sea mucho más difícil para ti asumir tu papel de madre. Todo porque la depresión hace que sea un poco más complicado el desarrollar una relación amorosa con tu bebé, disfrutar de su compañía y hasta sonreírle, lo que hace que las ventajas de la maternidad desaparezcan para ti.