Clases de endulzantes artificiales

endulzantes artificiales

Endulzantes Artificiales

Cuando salimos a beber café siempre podemos ver entre las bolsas de azúcar algunas un poco más pequeñas y diferentes y, en especial las mujeres, las toman para endulzar sus bebidas. En la actualidad más del cincuenta por ciento de las mujeres utilizamos endulzantes artificiales todos los días y bebemos sodas dietéticas. Pero, a pesar de que casi no contienen calorías, nos preguntamos qué tan buenas son para el cuerpo.

Uno de ellos es la sacarina, que fue descubierta en 1879, y tiene sólo un octavo de caloría por cucharadita, mientras que el azúcar tiene quince calorías, además es trescientas veces más dulce que lo natural. Lo malo de la sacarina es obvio, y es ese sabor amargo que deja después del dulce.

Otro de estos endulzantes, que es conocido como NutraSweet, y es menos amargo es el aspartame, que es derivado de los aminoácidos L-aspartic y L-phenylalanine. Este ingrediente lo encontramos en alacenas y en dietas desde 1981, y tiene 24 calorías por cucharadita, pero al ser 180 veces más dulce que el azúcar se utiliza en menos cantidad. Por ejemplo, una lata de soda dietética tiene menos de una caloría de aspartame, mientras que aquellas que no son dieta tienen cien o más.

Y finalmente, está la Splenda, que adquiere su dulzura de la sucralosa. Así como dicen los comerciales la sucralosa, que está en el mercado desde 1998 y es utilizado en cosas comunes como helados y salsas, está hecha de azúcar y sabe bastante parecido a esta. Además es seiscientas veces más dulce que el azúcar.

El problema viene cuando nos preguntamos si todo estos químicos son buenos o malos para nuestro organismo. A pesar de los estudios que asustaron a las personas en los años setentas sobre el incremento de cáncer en ratas que consumían sacarina, la verdad en la actualidad existe muy poca evidencia que indique que estos endulzantes artificiales afectan la salud de los humanos.

Foto: bettybraun