Tratamientos extravagantes de spa

chocoterapia

Los spa cada día tienen nuevos tratamientos y terapias que mueven todos los sentidos. Lejos quedaron aquellas épocas en las que los hidromasajes, lodo terapias, jacuzzis, los masajes con aceites y esencias naturales, y hasta vinoterapias y chocoterapias eran el menú diario de estos lugares.

En la actualidad algunos de estos lugares de relajación y belleza han ido un poco más lejos y han agregado cosas inimaginables a sus terapias.

Algunos de estos nuevos tratamientos que se ven en las opciones de algunos spa y que cada una probará si se atreve son:

Un tratamiento de salsa barbacoa: Un spa en Texas, Estados Unidos, empieza uno de sus tratamientos con una frotación con granos de pimienta, después agregan en todo el cuerpo una mezcla de páprika, pimientos de cayena y pasta de tomates. Todo esto tiene el objetivo de ser exfoliante, pero quién quiere tener la piel suave cuando se acaba oliendo a comida mexicana y se siente picazón por todos lados.

Ponerse en remojo entre pedazos de cedro: Un spa asegura que los pedazos de madera de cedro hacen que la piel sea más suave. Sin embargo, este tratamiento puede resultar algo peligroso, teniendo en cuenta que todo el cuerpo se tiene que sumergir en estas piezas de madera, porque existen varios puntos delicados en nuestra anatomía en los que no queremos acabar con una astilla.

Una pedicura con cerveza: De acuerdo a varios spa y otros lugares de tratamientos especiales, el lúpulo y las enzimas presentes en esta bebida que a algunas tanto nos gusta sirven para hidratar la piel cuando se sumerge en ella. Así que la próxima vez en vez de beberla, ponla en un recipiente y luego pon tus pies allí.

Una mascarilla hecha con heces de pájaro: Este tratamiento utilizado en varios spa de playas e islas como Hawai utiliza excrementos de ruiseñor y otros pájaros para suavizar la piel y hacer que se vea más brillante. Así la piel quede más espectacular que nunca, apuesto a que muchas mujeres se rehusarían a mantener esto sobre el rostro por unos buenos minutos u horas.

Foto: Gracias a Mon Port Hotel & Spa