Amy Winehouse: ¿desaliño o glamour?

amy winehouse

Aunado a la serie de escándalos derivados de sus adicciones y anorexia,  la cantante británica siempre ha dado mucho de qué hablar a la prensa. Si las críticas al género de su música y a su voz despiertan polémica, más aun lo hace su look y la forma en que ciertos atuendos lucen en su figura.

Su delgadez ha dado oportunidad a adecuar a su cuerpo -después de trucos- ciertas prendas, plataformas y lencería, en aras de una apariencia glamourosa.

Sin embargo la indiscreción de sus tatuajes (su tendencia es definitivamente ropa ligera: blusas de tirantes, vestidos sin mangas, pantalones súper cortos…), la característica punta gruesa que el delineador negro hace salir de sus párpados y la maraña eterna que luce encima de su melena son elementos riesgosos que ponen en duda la definición de su estilo.

Su maquillaje para algunos puede llegar ridículo, mientras que a otros puede parecer vanguardista y muy ad hoc al ámbito musical.

En la primera imagen, por ejemplo, el juego bicolor que hace de minifalda, blusa y zapatos de tacón de aguja es aceptable, al tiempo que la chaqueta verde pasto no representa problema alguno para completar su atuendo con un tercer color.

Pero luego resalta, por un lado,  la mascada dorada cuyo diseño desentona en color y estampado con el resto y, por otro, flequillo y puntas de su cabello parecen no haber sido sometidos a arreglo alguno.

Foto: MailOnline, neurock, y poprosa