
Este es el último post en donde les brindo consejos para recuperar la alegría y el entusiasmo a la hora de pisar el gimnasio, porque muchas veces se nos convierte en rutina, comenzamos a sacar excusas y a hacer planes en las horas en las que deberíamos estar moviendo el cuerpo.
Ejercitarnos con nuestra pareja puede ser un buen motivo para ir al gimnasio y además ayudará a la relación. Compartir actividades es una gran forma de mantener la pareja unida, en especial aquellas en las que los dos acaban sintiéndose bien y llenos de energía.
Después de que alcanzamos algunos de nuestro objetivos, ya sea bajar unos cuantos kilos o llegar entre las primeras 20 personas de la media maratón, se siente muy bien darnos un regalo. Ya sea un masaje facial, uno corporal, ir a un spa y sentarnos todo el día en el jacuzzi. Así en nuestra mente tendremos presente que cada vez que mejoremos en algo, tendremos una recompensa.
Como último consejo les recomiendo medir el nivel de grasa de nuestro cuerpo cada par de meses para conocer el progreso del ejercicio. Así, si nos damos cuenta que el resultado no es tan bueno, trabajaremos más duro para conseguirlo, y si es bueno podremos proponernos nuevas metas, como marcar los músculos abdominales.

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