El masaje reductor cada vez se hace más conocido y solicitado con los años. Esta técnica es bastante empleada tanto por hombres como por mujeres para eliminar las toxinas y las detestadas moléculas de grasa que muchas veces se acumulan en las zonas más visibles como son las caderas, muslos y abdomen.
Este tipo de masaje también es utilizado para calmar dolores musculares, disminuir la flacidez de la piel y mejorar su aspecto, ya que disminuye o previene la tan molestosa “piel de naranja” o celulitis. Cuando el masaje es realizado en determinadas zonas como la cintura, las caderas, el abdomen, los brazos y muslos se pueden disminuir centímetros ya que mueven y eliminan la grasa, que será eliminada a través del sudor y de la orina.
En muchos casos ha sido empleado como un método anti estrés y estimulador de la relajación, ya que la fricción y el contacto intenso de los dedos en la piel, acaba con las tensiones y nudos que tienden a formarse en los músculos y tendones.
Pero como toda técnica, puede tener ciertas desventajas como por ejemplo provocar dolor en vez de eliminarlo o dejar moretones en la piel debido a la fuerza con que se realiza. Las cremas empleadas podrían ser causantes de alguna alergia sobre pieles delicadas y muy sensibles y si no se hace con la higiene adecuada puede producir contagios.

Si no se realiza acompañado de una rutina de ejercicios, o de una adecuada dieta y del consumo de bastante agua, su efecto podría ser de rebote, ya que las medidas aumentarían en lugar de disminuir. Es muy importante también el número de sesiones por semana o por mes que se deben de realizar, en cada sesión el especialista deberá comprobar el efecto de los masajes y llevar un adecuado control, el cual debe compartir con el paciente.

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