Para que una boda sea absolutamente un verdadero éxito, hay que hacer una lista minuciosa de todo aquello que debemos realizar y estudiar hasta el último de los detalles, ya que esa es la única forma de que no solamente éste en el recuerdo de los novios, sino también en la memoria de los invitados.
Trajes de los novios, cambios de vestuario, la ceremonia civil y religiosa, la decoración, el banquete y muchas otras que no pueden librarse al azar y luego corregir sobre la marcha.
En el caso puntual del banquete, no hay que olvidar que no todos comen lo mismo, y que hay personas que tienen preferencias más saludables, por lo tanto incorporar una opción vegetariana para aquellos invitados que llevan éste tipo de alimentación es ideal para quedar bien con ellos, al igual que los menús light y bajos en sodio, todo esto debe conversarse de antemano con el servicio que vaya a proveer el catering.
Se debe tener presente también aquellos invitados que no gustan de asistir a las ceremonias religiosas, no se los puede dejar de lado, para ellos se puede optar por preparar un cóctel, o ágape en el salón o lugar donde se realizará el banquete, para que no se sientan en la obligación de tener que asistir a la iglesia cuando no lo desean.
Otro punto que no se puede pasar por alto y que es un detalle muy bonito, son los recuerdos de la boda, en este punto hay que ser prácticos, objetivos y originales ya que siempre se regalan souvenires bastante inútiles que terminan guardados y no se lucen, un diario de la boda, un CD o DVD con la música que se utilizó durante la misma u obsequios personales como colonias, jabones, vinos, habanos, y otros, debidamente etiquetados y personalizados con los novios, son ideales y seguramente se disfrutarán más. Un detalle que vestirá de color absoluto la fiesta es entregar a cada una de las damas presentes una flor importante y un cigarro a los hombres.
No hay que olvidar el tradicional arroz, que es tan utilizado para proclamar a los novios, aunque no es obligatorio, cabe destacar que en muchos casos puede ser totalmente molesto, ya que se incrusta en todos lados, molesta dentro de los trajes de los novios y puede ocasionar daños que empañen la fiesta o ceremonia. Un reemplazo que aportará delicadeza y sobriedad son los pétalos de rosas. Se pueden colocar canastillas llenas de los mismos o entregarlos en la entrada de la Iglesia, o porque no hacer que formen parte de la decoración de la misma, y así le daremos un toque distinguido a la coronación de los novios, con mucha elegancia y exquisito perfume.

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