
Foto: Mike Colvin
En algún momento de nuestra vida laboral nos sentimos sin interés por nuestro trabajos y por las labores que desempeñamos en ellos, cuando esto sucede y se mantiene durante algunas semanas notamos un cambio en nuestra conducta, esta actitud también nos embarga cuando estamos a punto de dejar un trabajo.
- No sientes que sea un reto, cuando esto sucede tratamos de hacer nuestro trabajo lo más rápido posible en vez de hacer nuestro mejor trabajo.
- No te puedes concentrar en una sola labor por más de una hora, en estos casos pierdes la concentración hasta con las conversaciones de tus compañeros.
- Sientes que haces el trabajo que nadie más quiere hacer, usualmente un trabajo mecánico.
- No recuerdas cuando fue la última vez que te ascendieron, te subieron el sueldo o te dieron un incentivo por logros, a pesar de eso pierdes interés en luchar por ello.
- Llegas tarde y te vas temprano, esto se debe a que quieres minimizar tu tiempo en la empresa.
- Buscas interactuar con tus compañeros más que realizar tu trabajo, en esas conversaciones usualmente se trata el tema de “las malas condiciones del trabajo”.
- Piensas constantemente que si cambias de empresa las cosas van a ir a mejor, que el problema no eres tú, que es la empresa.
- Pasas 2 o 3 horas navegando por la web, visitando blogs, menéame y mirando información con la finalidad de que las horas pasen rápido.
- Te preocupa tu sueldo y no tu crecimiento profesional, no piensas en proyectos futuros en esa compañía.
- No realizas actividades extracurriculares fuera del trabajo por que te sientes aburrido y prefieres tener tiempo sin estar en ese ambiente.
- No recuerdas la última reunión en la que hiciste un aporte constructivo o serviste como solución al tema trabado.
- No te implicas en trabajos voluntarios, horas extras o cualquier actividad que podría significar un reconocimiento por parte de tus jefes.
- Consideras que todo lo que se hace en la empresa a nivel estructural y organizativo está mal y que las cosas podrían mejorarse, que tú las podrías cambiar.
- Te sientes mal por que tus compañeros se sienten bien en su trabajo.
- Realizas solo el trabajo suficiente como para que no te llamen la atención o noten tu desinterés.
- Te pasas mucho tiempo “socializando” por internet en sitios como linkedin, xing, twitter, a tal punto que socializas más de lo que trabajas, esto también incluye el chat.
- Te sientes deprimid@ los domingos por que sabes que el día siguiente debes ir a trabajar.
- Sigues en tu trabajo solo por que la economía está en un momento difícil y no es momento para buscar otro trabajo nuevo.
- Pierdes interés en ayudar a tus compañeros, sobre todo a aquellos que recién han ingresado a la empresa.
- Te enfermas con frecuencia, una o varias veces al mes solo con la finalidad de no ir al curro, esto también incluye a los días personales, los familiares enfermos y cualquier otro truco posible para no asistir al trabajo.
- Por desgracia te identificas con al menos 15 de los puntos tratados anteriormente.
Quedarte en tu trabajo actual solo esperando que las cosas se mejoren no es una alternativa pues en la mayoría de los casos nunca mejoran, es mejor ser un desempleado feliz que un empleado descontento, pero recuerda que si te has sentido igual en los últimos 2 o 3 trabajos entonces es tiempo de auto evaluarse y dar un cambio de actitud.

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uy uy uy creo que tengo que cambiar de trabajo me las he ledio todas y cumplo más de las 15, me ha encantado el post. Quiero más como este. Gracias
Muy bueno…tú te refieres más a los sentimientos propios y yo, en mi post, hablaba sobre todo de las circunstancias externas.
El problema que yo veo más acuciante, especialmente hoy, en los malos tiempos que corren, es la “inmovilidad laboral” del empleado español. El sistema no favorece que la gente se mueva, pues muchos piensan, todavía, que la empresa les debe 45 días por año trabajado…además del sueldo que les ha pagado durante todo el tiempo que han estado trabajando en ella.
Por tanto, a las empresas les cuesta contratar…Así, con las compañías con las que tengo contacto, me cuentan que, en 2008, est´´an despidiendo, más o menos, al mismo número de trabajadores que en 2007…la diferencia es que no están contratando a nadie.
Estoy totalmente de acuerdo en que es mejor ser un desempleado feliz que un empleado descontento, pero, en España, es muy probable convertirse en un desempleado de “larga duración”… Yo me he ido de dos empresas por razones como las que expones y, en ambas ocasiones, he tardado meses en volver a “situarme”
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