
Se acerca la llegada del nuevo miembro de la familia y de momento lo más importante es organizar el espacio que va a ocupar con anticipación. Puedes comenzar a preparar la habitación del bebé a partir del quinto o sexto mes de embarazo.
Lo primero es contar con un presupuesto y una lista, para no olvidar las cosas esenciales e incluso si se quiere ser más organizado y se tiene suficiente espacio, puede hacerse un plano con la distribución de las cosas en la habitación, que tampoco deben ser tantas, sobre todo en los primeros meses.
Inicialmente contar con una cuna, un espacio para cambiar al bebé con cajones para guardar sus cosas, una silla para descansar mientras se amamanta o se arrulla, es suficiente. Si se tiene un armario, luego podrá usarse a medida que crezca y tenga más ropa y juguetes.
Pensando en reducir gastos, una buena idea puede ser conseguir una cuna con barandal removible de tal forma que cuando ya no necesite corral se pueda usar como cama. O también preguntar a familiares y amigos si tienen una cuna o algún otro mueble para la habitación que ya no usen.
Con respecto a los colores y motivos para la decoración, mejor que no sea el tradicional “rosa” para niñas y “azul” para niños; está muy bien utilizar otros como verde, beige o lila por ejemplo. La decoración temática puede resultar algo costosa, sobre todo si se trata de motivos de temporada. También se puede optar por un estilo minimalista que no sature visualmente al pequeño.
La iluminación será fundamental, para brindar descanso y tranquilidad al bebé. Las luces auxiliares son muy prácticas, especialmente si requiere cuidados y atenciones durante la noche. Procurar usar materiales que no creen alergias ni acumulen polvo o ácaros para las cortinas, sábanas, cubre colchón y mantas; así mismo con los juguetes, será mejor evitar tener muchos peluches.

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