
El pie de atleta es una infección provocada por hongos que se reproducen en los pies y resulta ser muy molesto e incómodo para quienes lo padecen . Puede aparecer durante todo el año, pero se incrementa en la época de verano, debido a la sudoración excesiva y a la humedad, así como a la utilización de piscinas y playas donde proliferan este tipo de infecciones.
Los síntomas más comunes que se presentan son: la piel agrietada en escamas, enrojecimiento, picazón y mal olor . Normalmente afecta las uñas, los dedos y los talones y suele permanecer entre dos y cuatro semanas. Se produce por contacto directo de la piel con superficies expuestas al calor y al agua.
Recomendaciones:
- Lavar los pies con suficiente jabón y agua y secar completamente.
- Después de la ducha secar bien los dedos y aplicar un talco o un desodorante, preferiblemente que contenga un componente antimicótico, que permite prevenir la aparición de los hongos.
- Mantener los pies limpios secos especialmente entre los dedos.
- Adquirir medias de algodón y no de materiales sintéticos.
- Evitar el contacto directo con el suelo si los pies están descalzos. Utilizar sandalias o zapatos cómodos.
- Utilizar calzado abierto y sin recubrimento plástico. En el caso del calzado cerrado, conviene cambiarlo de vez en cuando y quitárselo una vez hayas terminado la jornada. Lo importante es que los pies puedan respirar y relajarse.
Remedios caseros:
- Aplicar aceite del Árbol de té directamente sobre la uñas todos los días.
- Introducir los pies en agua con sal durante diez minutos. Luego secarlos y untar el área afectada con miel y cubrirlos con una gasa. Dejarla durante toda la noche y cambiarla por la mañana, hacer esto todos los días hasta que desaparezca la infección.
- Limpiar los pies con infusión de Nogal por la mañana y por la noche.

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